Porque todas hacen lo mismo.
Vendo viviendas en Granollers, el Vallès Oriental y el área de Barcelona.
HablemosTe dicen que tu vivienda vale chorrocientos mil euros para que se la des a ellas. Y tres días después, te explican que te has equivocado y que hay que bajar el precio.
¿Cómo funciona eso? Fácil: captan con el precio que quieres oír. Luego negocian contigo, no con el comprador.
Yo no voy a hacer eso. Y no porque sea más honesto que nadie — sino porque tengo un problema si lo hago: mis honorarios dependen de lo que tú cobres.
Si vendemos al precio acordado, cobro un 4% + IVA.
Si tienes que bajar más de 5.000€ en una vivienda de 200.000€, entonces yo bajo mis honorarios al 3%.
Si tienes que bajar más de lo esperado, es que no he hecho nada especial. Y entonces, tampoco merezco cobrar más que los demás.
No hay trampa: no me interesa inflarte el precio para captarte y luego retenerte meses sin resultado. Me interesa vender al precio más alto posible, porque así cobro más.
Ni locales, ni naves, ni garajes. Solo viviendas.
Trabajo la compraventa de viviendas en Granollers y el Vallès Oriental, con clientes también en Barcelona ciudad.
No porque no sepa — sino porque trabajo de forma intensiva con cada una. No puedo decir 'somos 456 oficinas en 37 países'. Vendo yo, con algunos colaboradores. Y precisamente por eso puedo garantizarte algo que una red grande no puede: que tu vivienda tiene un responsable con nombre y apellidos, no un número de expediente que pasa de mano en mano.
Una inmobiliaria con 200 pisos en cartera no puede poner todos los focos en el tuyo. Yo sí.
La exclusiva no es para atraparte. Es para proteger el precio de tu vivienda.
Si tu piso está en diez inmobiliarias a la vez, cada agente tiene un incentivo claro: cerrarlo antes que los demás, aunque sea a menos precio. Yo no tengo esa prisa. Trabajo solo contigo, y eso me permite gestionar las ofertas con calma, compararlas, y no aceptar la primera que llega porque 'si no, me lo vende otro'.
Si quieres irte, no hay problema. Solo pido 7 días para poder cerrar todo lo que tenga abierto. Si no hay resultados, lo normal es que vayas a otro lugar a buscarlos.
Esto importa más de lo que parece.
Cuando una inmobiliaria cobra al comprador — y muchas lo hacen — ese comprador llega con menos dinero disponible para pagarte a ti. Le cobran un 3% por ver tu piso durante 15 minutos, así que cuando hace una oferta, ya tiene eso descontado.
Yo no le cobro nada. Todo su presupuesto está disponible para tu vivienda.
'Magnífica vivienda con amplio salón y luminosos ventanales.'
¿Amplio? ¿Para quién? ¿Luminoso comparado con qué?
Esas frases no venden pisos. Las ignora todo el mundo. El comprador ya ha aprendido a saltárselas porque todas dicen lo mismo.
Yo escribo para el comprador que sí lee. Para el que está buscando exactamente lo que tu vivienda puede ofrecerle. Mi trabajo es entender quién es ese comprador, qué necesita, y mostrarle que tu vivienda puede ser su próximo hogar. No con adjetivos. Con argumentos.
Eso no es una estrategia, es esperanza.
Filtro a los compradores antes de cada visita: que conozcan las características de la vivienda, que tengan capacidad real de compra. A mí 'hemos hecho 6 visitas' no me aporta nada. Solo me importa una métrica, que debería ser la misma que te importa a ti: ¿tengo comprador o no lo tengo?
Y cuando hay interesados, no presento ofertas de uno en uno. Las gestiono en conjunto. Porque cuando un comprador sabe que hay otros mirando, el precio sube. Esa tensión no ocurre sola — hay que crearla. Y es lo que más dinero te da al final.
No acepto todo. Si veo que no voy a poder sacarle el máximo a tu activo, prefiero decírtelo antes que comprometerte con un servicio que no va a funcionar.
Si crees que podemos trabajar juntos, hablamos.
Contacto directo conmigo, Jorge.