Si estás aquí, seguramente es porque tienes una vivienda que quieres vender.
Y seguramente, te preocupará lo que a todos.
Pero a estas preguntas hay que sumarle la que más afecta al sector:
Porque, no nos equivoquemos, no queremos que nos engañen, pero al mismo tiempo, queremos el máximo, y tendemos a irnos con los cantos de sirena del mayor precio.
Yo también he estado ahí. Porque no hace falta que llegue la inmobiliaria para que nos regale el oído. Normalmente, ya vamos subidos a una nube en ese momento.
Si quieres que te hablen con sinceridad de la venta de tu propiedad:
Cuando quisimos vender nuestro piso, resultó que el vecino de enfrente acababa de cerrar la venta. En 2 semanas, y por 145.000€.
Nuestro piso era mejor (¿te suena?).
En este caso, era verdad, porque el del vecino daba a la calle (ruido), era norte (menos luz), y estaba de origen (tenía 20 años el piso), cuando el nuestro estaba reformado.
Así que hicimos lo que tendemos a hacer muchos. Buscar un profesional, el más barato posible, porque total “esto de vender casas lo hace cualquiera”, y nos hicieron una valoración.
Una inmobiliaria de estas online nos dijo que nuestro piso estaría entre 160.000 y 169.000€.
Así que ya sabes, hicimos, supongo, lo mismo que habrías hecho tú: sacarlo en 169.000€.
La inmobiliaria gestionaba algunas cosas, y yo me encargaba de las visitas.
Spoiler: si el propietario enseña la vivienda, malo.
Porque el comprador no se muestra sincero, no te cuenta todo lo que te puede contar, y tal vez, hables de más. Por generar transparencia. O por querer agradar.
Y aunque todo esto de inicio te parezca una ventaja, te puedo asegurar que no lo es. Porque tal vez tú hablas desde el cariño de tu casa, y te estás metiendo en un proceso que no has hecho nunca.
Y cuando somos nuevos en algo, no podemos esperar los mismos resultados que cuando hemos hecho algo decenas o centenares de veces.
Y, deja que te diga, que aquí, los errores, se pagan en miles de euros. O en decenas de miles.
Bueno, retomando aquella venta, te puedo decir que tenía mucho tirón. La gente venía. Pero la vivienda no se vendía.
Y al final tuvo que pasar lo que tuvo que pasar: bajada de precio después de meses en el mercado, cambio de inmobiliaria, y tras otro tanto tiempo, ocurrió el milagro.
Sí, digo milagro porque costó 14 meses la venta, y creo que fue casualidad.
Yo tenía muy buena voluntad, y un piso que creía que estaba muy bien. Pero desde luego, hoy, echo la vista atrás y pienso en todos los errores que cometí.
Y ese es uno de los motivos por los que me dedico a esto.
He estado ahí. He infravalorado este trabajo. Y he aprendido muchas cosas después.
Nadie sabe cuánto vale tu casa. Lo que se hace es una estimación, en base a los datos que tenemos disponibles. Pero según se cojan los datos, este número será más alto o más bajo.
Así que lo que suele pasar es que viene alguien y se tira un triple. Si a ti se te ponen los ojos como platos, y te dejas llevar por ahí, pues tiene muchas posibilidades de gestionar la venta de tu casa.
Pero es el mercado el que determinará si ese precio es correcto.
Es decir: el mercado = a un señor/a que visita tu casa y dice “por el precio que la vendes, me convence”. Si eso no sucede, tú tienes una vivienda en un escaparate: se mira, pero no se toca (ni se compra).
Yo no me voy a pegar ningún triple. No pretendo poner tu vivienda en ninguna vitrina. Si trabajamos juntos es para venderla, no para exponerla.
Yo te voy a decir cómo hago la valoración y de dónde salen los números. Y por qué creo que tu casa vale lo que vale.
Que me equivoco y estamos caros, iremos viendo cómo afinar el anuncio, el público al que se está llegando, la presentación, etc. A lo mejor es un fallo a la hora de mostrar el valor de tu vivienda.
Si me he equivocado al alza, pues lo pagaré. Luego te cuento cómo.
Si nos hemos quedado cortos, tengo una estrategia para corregir ese error y que tú consigas el máximo que el mercado está dispuesto a pagar. Eso ya te lo cuento si nos conocemos en persona.
Quiero tratar tu vivienda con el respeto que se merece. Mi objetivo es que tu vivienda se venda al mayor precio que el mercado quiere pagar. Que sientas que soy el defensor del valor de tu hogar.
Cobro un 4% al vendedor, y un 0% al comprador. Después te explico por qué esta es la mejor noticia que podía darte en cuanto al dinero.
Si no consigo vender en el precio, adapto mis honorarios al 3%. Compromiso de que en mi valoración no te vendo la moto.
Si no creo que pueda vender en un precio, no te lo voy a decir para que me des la gestión de tu vivienda.
La exclusiva te protege. Aunque entiendo el temor, por la mala praxis general del sector. Ahora te cuento.
Si 10 agencias tienen la vivienda, compiten por conseguir una oferta, por lo que no es relevante si la oferta es muy alta o no. El que cierra cobra, y el que no, se va con las manos vacías.
La cuestión de la exclusiva es que, si la agencia no hace bien el trabajo, tienes la vivienda bloqueada.
Por eso yo trabajo con una permanencia inicial de 45 a 60 días, según la propiedad.
Pasado ese tiempo, podremos seguir trabajando juntos hasta que se venda la vivienda, o hasta que te canses de mí.
Solo pido un preaviso de 7 días, para que pueda cerrar lo que pueda tener en marcha de tu vivienda, y puedas gestionar la venta con quien mejor consideres.
Ya que como te decía, mi objetivo es que vendas lo más rápido posible, pero, sobre todo, lo más alto posible.
Si tu objetivo no es ese, no soy la persona más adecuada para trabajar tu propiedad.
Si todo lo que te he contado te convence, escríbeme y hablamos. Sin compromiso y sin que te tenga que gustar lo que te diga.
Porque puedes seguir buscando a alguien que te diga un número más alto. O saber cuál es el real.
Yo soy Jorge, un placer.
Jorge
P.D.: En este enlace te cuento por qué la distribución de los honorarios es tan beneficiosa para ti. Aunque ahora mismo sea bastante impopular.